TRATAMIENTO DE RESIDUOS URBANOS
TRATAMIENTO DE RESIDUOS URBANOS
Los sistemas de tratamiento incluyen las operación o conjunto de operaciones que tienen por objetivo modificar las características físicas, químicas o biológicas de un residuo para reducir o neutralizar las sustancias peligrosas que contiene, recuperar materias o sustancias valoriza bles.
Residuos tóxicos
Se entiende por tratamiento a las operaciones cuya finalidad son reducir o anular la toxicidad y demás características peligrosas para la salud humana, recursos naturales y medio ambiente. así como facilitar el transporte, almacenamiento, eliminación y recuperación de los residuos contenidos en los mismos.
Los principales sistemas utilizados para el tratamiento de los residuos industriales tóxicos y peligrosos son:
Se entiende por tratamiento a las operaciones cuya finalidad son reducir o anular la toxicidad y demás características peligrosas para la salud humana, recursos naturales y medio ambiente. así como facilitar el transporte, almacenamiento, eliminación y recuperación de los residuos contenidos en los mismos.
Los principales sistemas utilizados para el tratamiento de los residuos industriales tóxicos y peligrosos son:
- vertedero.
- tratamiento físico-químico.
- tratamientos biólogos
- tratamientos térmicos.
La gestión de residuos peligrosos compre el conjunto de procedimientos de recogida, transporte y tratamiento final que sirven para gestionar el manejo de residuos que están clasificados internacionalmente o localmente como potencialmente peligrosos o muy peligrosos para la salud humana y el medio ambiente. Las autoridades competentes deben adoptar las medidas pertinentes para asegurar que esta gestión de residuos peligrosos se realiza sin poner en peligro la salud humana y sin dañar el medio ambiente, fomentando la prevención de residuos, la reutilización, el reciclaje, el aprovechamiento y el correcto tratamiento y/o disposición final.
El crecimiento de la actividad industrial ha multiplicado la generación de desechos clasificados como peligrosos para la salud humana y el medio ambiente.
Entonces se ha hecho necesario reglamentar y fiscalizar la gestión de este tipo de residuos que son tratados muy diferentemente a un residuo domiciliario o basura.1 y con eso evitamos la contaminación de el suelo del aire. Y del agua
Las características que debe tener un residuo para ser considerado tóxico o peligroso pueden ser una o varias de las siguientes:
- Explosivo
- Oxidante
- Fácilmente inflamable
- Inflamable
- Irritante
- Nocivo
- Tóxico
- Cancerígeno
- Corrosivo
- Infeccioso
- Tóxico para la reproducción
- Mutagénico
- Residuos que emiten gases tóxicos al entrar en contacto con el aire, el agua o algún ácido
- Sensibilizante
- Ecotóxico
- Residuos susceptibles de producir residuos con alguna característica anterior

La gestión de estos residuos en España está regulada mediante varias normativas, destacando el Real Decreto 833/1988, de 20 de julio, por el que se aprueba el Reglamento para la ejecución de la Ley 20/1986, Básica de Residuos Tóxicos y Peligrosos.
La gestión estos residuos tiene las siguientes fases:
Almacenamiento
Etiquetado
Transporte
Operaciones de tratamiento, eliminación o valorización
Almacenamiento:
El productor o gestor de residuos peligrosos estará obligado a mantener los residuos almacenados en condiciones adecuadas de higiene y seguridad.
La duración máxima del almacenamiento será de seis meses.
Mezclar o diluir los residuos peligrosos con otros residuos peligrosos o no, está prohibido.
Almacenamiento
Etiquetado
Transporte
Operaciones de tratamiento, eliminación o valorización
Almacenamiento:
El productor o gestor de residuos peligrosos estará obligado a mantener los residuos almacenados en condiciones adecuadas de higiene y seguridad.
La duración máxima del almacenamiento será de seis meses.
Mezclar o diluir los residuos peligrosos con otros residuos peligrosos o no, está prohibido.
Envasado:
Debe realizarse siguiendo las normas que le son de aplicación recogidas en el Real Decreto 833/88 sobre residuos tóxicos y peligrosos.
Estos envases deben asegurar el contenido y evitar derrames o fugas, además de estar construidos con materiales que no puedan ser atacados por el contenido (por ejemplo, al contener ácidos).
Los envases y sus cierres serán sólidos y resistentes para responder con seguridad a las manipulaciones necesarias y se mantendrán en buenas condiciones, sin defectos estructurales y si fugas aparentes.

Debe realizarse siguiendo las normas que le son de aplicación recogidas en el Real Decreto 833/88 sobre residuos tóxicos y peligrosos.
Estos envases deben asegurar el contenido y evitar derrames o fugas, además de estar construidos con materiales que no puedan ser atacados por el contenido (por ejemplo, al contener ácidos).
Los envases y sus cierres serán sólidos y resistentes para responder con seguridad a las manipulaciones necesarias y se mantendrán en buenas condiciones, sin defectos estructurales y si fugas aparentes.


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